La psicoterapia no consiste únicamente en hablar sobre los problemas. Es un proceso de colaboración en el que puedes comprender mejor lo que estás viviendo, definir objetivos y desarrollar estrategias que puedas aplicar en tu vida cotidiana.
Durante el proceso puedes trabajar para:
Comprender mejor tus pensamientos, emociones y reacciones.
Identificar patrones que generan malestar o dificultan tus relaciones.
Desarrollar estrategias para manejar la ansiedad, el estrés, la tristeza u otras emociones difíciles.
Comunicar tus necesidades y establecer límites de una manera más saludable.
Afrontar cambios, pérdidas o experiencias difíciles.
Tomar decisiones con mayor claridad.
Fortalecer recursos personales que te permitan enfrentar futuros desafíos.
Cada proceso es diferente, pero algunas de las situaciones por las que una persona puede buscar apoyo psicológico son:
Ansiedad, preocupación constante o pensamientos difíciles de controlar.
Estrés laboral, académico, familiar o relacionado con múltiples responsabilidades.
Depresión, pérdida de interés, desmotivación o sensación de vacío.
Dificultades para regular emociones como el enojo, la culpa o la tristeza.
Duelo, separaciones y cambios importantes de vida.
Problemas de autoestima, autocrítica o exigencia excesiva.
Dificultades para establecer límites o expresar necesidades.
Conflictos personales, familiares o de pareja.
Experiencias traumáticas o situaciones del pasado que continúan afectando tu bienestar.
Dificultades relacionadas con la alimentación, la imagen corporal o la relación con el propio cuerpo.
En CIDEP trabajamos con modelos psicológicos basados en evidencia, seleccionando las estrategiasde intervención de acuerdo con lo que estás viviendo, tus necesidades particulares y el conocimiento cientifico disponible.
El proceso comienza con una evaluación inicial que nos permite comprender mejor tu situación, identificar qué factores pueden estar influyendo en el problema y establecer contigo objetivos claros para el proceso terapéutico. A partir de ello, desarrollamos un plan de intervención personalizado.
Nuestro propósito no es únicamente disminuir el malestar del momento, sino ayudarte a comprender lo que te sucede y desarrollar herramientas que puedas seguir utilizando fuera de consulta y ante futuros desafíos.
Y si durante el proceso identificamos que otro profesional o tipo de atención puede responder mejor a tus necesidades, te orientamos para realizar una canalización responsable.
Nos compartes brevemente el tipo de atención que buscas y te orientamos con el profesional del equipo que mejor se ajuste a tus necesidades.
Durante las primeras sesiones exploramos el motivo de consulta, los antecedentes relevantes, las dificultades actuales y los objetivos que deseas alcanzar.
El psicólogo te explicará su comprensión de tu situación y propondrá un plan de intervención. Los objetivos se establecen de manera conjunta y pueden ajustarse conforme avanza el proceso.
A lo largo del proceso de psicoterapia revisamos los avances, las dificultades y la utilidad de las estrategias trabajadas. El plan puede ajustarse conforme evolucionen tus necesidades.
No. Puedes solicitar atención aunque no tengas un diagnóstico o no sepas exactamente cómo explicar lo que estás sintiendo. Parte de las primeras sesiones consiste precisamente en comprender lo que estás viviendo, identificar tus necesidades y definir de qué manera podemos ayudarte.
La duración depende del motivo de consulta, los objetivos planteados, la frecuencia de las sesiones y la evolución de cada persona. Durante el proceso se revisarán periódicamente los avances para valorar la continuidad y los siguientes pasos.
La frecuencia puede variar de acuerdo con tus necesidades y objetivos. Generalmente, al inicio se recomienda una sesión por semana y posteriormente puede ajustarse conforme avanza el proceso.
No. La psicoterapia puede ser útil tanto para atender problemas que generan un malestar significativo como para afrontar cambios, mejorar relaciones, prevenir que una dificultad aumente o desarrollar habilidades personales.
En el primer contacto podemos orientarte de acuerdo con el motivo de consulta y tus necesidades, para canalizarte con el profesional del equipo que pueda ajustarse mejor a tu proceso.